23.9.09

otra carta (el borrador de una novela)

Buenos Aires, 4 de Junio 98
Hola amiga, ya sé que no hace tanto que no escribo, ni siquiera esperé tu carta, pero tengo algo para contarte que me hizo poner muy nerviosa.
Fui al ginecólogo el otro día, para hacerme el control de rutina, pap, colposcopía, como siempre. Pero ahora me agregaron mamografía. Sí, como lo escuchás, parece que hay que hacerse eso una vez por año, porque además mi vieja tuvo cáncer de mama, entonces tengo ese antecedente y bueno, lo tengo que hacer. Primero me costó un huevo encontrar el turno, porque te lo tenés que hacer justo después del período y como soy muy irregular y siempre lo fui… cada vez que me daban un turno y llegaba el día, estaba indispuesta, así que hace mucho que ando con esto. Pará, me olvidaba de ecografía transvaginal, también después de menstruar por los dolores, viste que a mi siempre me dolieron bastante los ovarios en esos días. Eran los turnos para las dos cosas. Te cuento primero el pap y la colpo, todo bien. Pero me pasó algo contundente, me sentí casi violada por ese aparato metálico que nos meten adentro para abrirnos, y lo peor el boludo del ginecólogo que me tocó, parece que te hablan para que te distraigas y pienses en otra cosa, entonces el pelotudo me hablaba y me preguntaba de qué trabajaba y cosas que en realidad me ponían cada vez más tensa, en fin un garrón. Finalmente el otro día fui a hacerme esos otros dos, la eco y la mamografía. Primero entré a la ecografía, me acuerdo que me hicieron en los embarazos, viste apenas quedás, con eso ven el huevito. Pero bueno, hacía tiempo que no me hacían. Empezamos con que te dicen que te tomes un litro de agua antes de ir. Con lo cual te estás meando siempre, imaginate. Llego y la secretaria me dice que vaya al baño y haga todo el pis, que no hace falta, que no se necesita más, para eso yo estaba aguantando casi una hora, un embole. Viste que yo soy una incrédula y no le creí nada porque siempre para las ecos te hacen tomar agua, entonces hice pis pero mientras esperaba seguí tomando el litro de agua, en fin… era cierto y cuando entré el tipo me dijo que hiciera pis, así que al pedo el padecimiento ese. Me saco la parte de abajo de la ropa y me pongo ese camisolín inmundo que todas las anteriores usaron, me acuestan en la camilla, abrir las piernas y resulta que el aparato ese nuevo parece un consolador. ¡Te juro! Qué impresión me dio. Te lo meten adentro como si fuera eso y empiezan a darte vueltas por adentro con eso. Por suerte es fino, no como un consolador de verdad. Pero te juro que me dio mucha impresión, porque es como que te van tocando por adentro, saca esas fotitos de ultrasonido, pero te apoya en los ovarios y duelen como si estuvieras en el período. Horrible. Además te mandan ese gel, en fin… una sensación espeluznante. Después en el mismo lugar pero en otra parte era la mamografía, que jamás me habían hecho, así que entro y antes que nada me reta la enfermera porque me pasé cinco minutos, le explico que estaba en el segundo piso y se atrasaron el la ecografía. Dice que primero debería haber ido ahí y después la eco. Ok. Me dice la médica que me desnude la parte de arriba, así que aparezco con las tetas y hay un aparato grande como de radiografías pero como con aspas. Te meten de a una las tetas ahí y las apretan hasta que te morís de dolor. Primero de arriba abajo, después en forma transversal, después sumando la axila, una por una, te juro Gaby que el dolor es insoportable, y la boluda que te lo hace parece que se diviertiera, la quería matar. ¿A ella no se lo hacen? Deberían, para que sepa lo que se sufre. Hija de puta. Salí de ese edificio pensando en la tortura que significa ser mujer. Suerte que no tengo hijas mujeres a quienes contarles lo que les espera, sino me muero. Nadie me dijo que eso era tan doloroso e infrahumano. Estoy segurísima de que ese aparato lo inventó un hombre, que no tiene tetas. Y todo, no sé parece que hay que hacerse esas cosas una vez por año cuando pasas los treinta. Ojalá de veras sirva para algo, porque ya te digo, es inhumano. No sé, me dieron ganas de llorar del dolor. Capaz pienses que esto que te cuento es una boludez, pero te aviso que a vos también te lo van a hacer alguna día. ¿Te lo hicieron ya? Ojalá que no amiga, es una mierda.
A las chicas no las volví a ver, no sé nada de nadie. Supongo que todas andarán bien. Bueno, solo quería contarte esto, espero tu carta.
Te quiero amiga, un abrazo, Paula.

17.9.09

DEDICADO A TODOS LOS HOMBRES QUE SE HAMACARON CONMIGO






Y A LOS QUE SE HAMACARÁN...






Baby no se si podre aplacar tu corazón,
late fuerte late bien,
baby no te da perdón,
yo no se si curare tu penuria y tu dolor,
pero se que sienta bien esta noche de calor...
Baby baby vamos a hamacarnos baby,
bajo las estrellas,
que la vida es bella para ti y para mi.
Baby yo nunca seré otro del que se que soy,
puedo llevarte a pasear por la luna y por el sol,
yo no se si curare tu penuria y tu dolor,
pero se que sienta bien esta noche de calor...
Baby baby vamos a hamacarnos baby,
bajo las estrellas,
que la vida es bella para ti y para mi.
Baby vamos a hamacarnos baby,
bajo las estrellas,
que la vida es bella para ti y para mi.
baby baby vamos a hamacarnos baby
vamos a hamacarnos baby
vamos a hamacarnos baby

13.9.09

otra carta (esto es el borrador de una novela)

Buenos Aires Mayo 1998

Hola Gaby, ¿Cómo estás? Espero que bien, ya debe ser veranito por esa zona, acá hace un frío polar, no sabés. No puedo creer que te hayas separado de Ralph, es una pena porque parecía un buen pibe, pero bueno, vos sabrás lo que hacés.

Estuve con las chicas comiendo pizza en Micci, ¿Te acordás de ese lugar en Libertador? Fuimos un par de veces con vos también. Esta vez estábamos casi todas Renata, Mercedes, Celina, Patricia, vino la gorda también y Andrea. ¡Está embarazada! Y tiene una pancita ya, chiquita porque está de poco pero tiene, me encantó verla estaba con un vestidito negro mini, la huacha tiene unas piernas bárbaras. Fue genial verla y no fumaba. En la mesa, porque en un momento fue al baño y yo fui atrás de ella, y desde afuera olí el cigarrillo, no le dije nada igual, me hice la boluda, pero me parece terrible que fume embarazada ¿No se da cuenta de que le hace mal? Te juro que hay cosas como esas que no entiendo, la gorda también fumaba embarazada. Ellas se parecen un poco tienen algo en común, las dos fueron al conservatorio a estudiar teatro, no fueron juntas, la gorda fue después pero no duró mucho. ¿Te acordás que estudiaba para maestra jardinera? Le gustaban los chicos, mirá tanto que le gustaban que se casó con un viudo con cuatro hijos, la última una bebé que prácticamente es hija de la gorda porque era muy chiquita cuando se conocieron. Yo creo sinceramente que el tipo se casó con ella porque necesitaba una madre para sus hijos, un trucho, imaginate, es abogado. Que se yo, todas hablamos de hijos viste, creo que por eso esta vez vino Andrea más contenta, no le gustaba mucho venir a las reuniones porque era la única que no tenía hijos, decía que se sentía muy afuera, podía opinar de chicos porque ella cuidaba.¿Te acordás? Pero hijos no tenía. Igual Andrea no es como nosotras y creo que Mercedes la envidia un poco. Mercedes siempre está aturdida, se hace la libre pero en realidad se siente mal, creo yo. Se hace la señora ama de casa y madre perfecta pero se muere de ganas de fumarse un porro. Y esto lo sé porque me lo contó Andrea, el día ese que fuimos solas a tomar la cerveza. Dijo que una vez Mercedes le dio guita para que comprara porro y fumaran juntas, porque le daba miedo sola, no sabía lo que le podía pasar, Andrea compró y la pelotuda no se animó nunca. Y da charlas en las escuelas secundarias sobre los peligros de la droga, debe ser que se lo creyó todo. Una vez que nos reunimos en la casota de Mercedes había llevado un porro Andrea para que probemos, dijo que al menos podríamos saber qué olor tenía para cuando nuestros hijos fumaran. ¡Imaginate las chicas! ¡Plop! Como en los cómics, si, nadie quiso aquella vez, dijeron que no les interesaba, pero lo más gracioso es que se hacían las superadas, yo probé algunas veces con Lalo, cuando íbamos al telo de la otra cuadra, pero ni lo dije porque estas son… Mercedes dijo

–¿Acá en mi casa?—

– Bueno, en el patio, si no hay nadie– dijo Andrea.

– No hoy no–, contestó Mecha, como diciendo que otro día sí, se hace la superada. Un papelón, de todas, ojo, mío también, capaz que tendría que haber saltado por Andre, pero bueno. Nunca más nos va a ofrecer seguro, la hicimos quedar como una drogadicta y yo sé que no lo es. Dijo que ella pensó que nos iba a dar curiosidad, a mi me hubiera gustado cagarnos un poco de risa fumando juntas, pero somos unas cobardes, esa es la verdad, nos quedamos con la cabeza en los veinticinco. Gaby a veces me pregunto si no me perdí una parte de la vida… siento como que me salteé un capítulo. No me des bola, muchas veces me pregunto cosas sin sentido. Te cuento un chisme. ¿Sabés que las chicas cada vez que nos juntamos van a la peluquería? Se tiñen, se hacen las manos, la planchita. Renata solo se lava el pelo en la peluquería. ¿No es gracioso? Yo me tiño sola en casa. Andrea se nota que no se tiñe, pero no tiene ni una cana la guacha, debe ser porque todavía no tiene hijos preadolescentes, que se yo. Sabés creo que Mercedes está mal, en una reunión que yo no fui, contó que le había metido los cuernos a Leo, a mi me lo contó Renata, dice que ella quería probar, me faltan algunos detalles porque yo no estaba cuando lo contó, pero digo ¿Qué cosa querría probar? Si ella ya se había acostado con algunos antes de casarse embarazada haciéndose la virgen María. ¡Qué boluda por Dios! Dieciocho años tenía. ¿Te acordás que vos le preguntaste cómo hacía para casarse y tener que confesarse? Porque decías que en la confesión hay que arrepentirse y si se arrepentía. ¿Cómo hacía para querer al hijo? Porque si se arrepentía era que no estaba enamorada, algo así, me acuerdo que me reí como loca cuando le preguntaste eso. Vos también tenías cada salidas. Ah, Daniela se recibió de terapeuta floral, además de ser profesora de yoga, al final todas somos profesoras, bueno, Claudia no, ni Andrea y bueno, Paulita que no trabaja de nada, se recibió de licenciada en relaciones públicas, pero no trabaja. No sé bien qué hace, va al gimnasio y hace las cosas de la casa, no sé cómo no se aburre. Yo también me aburro a veces, pero Nacho me lleva de vez en cuando a un telo para recordar viejos tiempos, en casa con tres chicos es imposible. El otro día me salió un callo en la mano de baldear la terraza. ¿Podés creer? Es patético, me puse a llorar, sí, claro al día siguiente me vino. Es así nomás Gaby, las hormonas rigen el mundo de las mujeres, vivimos bajo sus efectos, toda la vida. Me acuerdo que mi mamá me decía cada vez que lloraba que seguro me estaba por venir y yo la odiaba, pero tenía razón. No pude hablar mucho con Andrea esta vez, pero se la ve bien, está feliz con su pancita y me acuerdo que ella no quería tener hijos en una época, porque no tenía novio que le durara, y bueno… Yo las veo bien a todas, pero te digo la verdad siento que nadie cuenta que algo le vaya mal o que está triste y esas cosas, yo tampoco, pero si alguien nos viera de afuera diría que somos todas felices y bárbaras. No creo que sea cierto. A veces pienso que tiene razón Andrea cuando dice que todas somos, fuimos y seremos cornudas. Me gustaría contarte muchas cosas pero no tengo las palabras, son cosas chiquitas las que quiero contarte detalles cotidianos que siento que no puedo porque no me sale. Uso otro desodorante y me resulta extraño oler de otra forma, capaz es una pavada, pero me compré el que usabas vos hace mucho, el que estaba en tu baño de la casa de Velazco. El Veritas celeste me hace acordar a vos, la verdad es que no me gusta mucho y es antiguo, pero siento así como que estamos más cerca. Mejor sigo mañana Gaby.

Mejor me despido acá, sigo en la próxima, contame del nuevo ese que te gusta. ¿Es francñes? Qué bueno. Me encantan los franceses.

Te mando un abrazo fuerte amiga, te quiero siempre. Paula.

4.9.09

Querida Gaby (otra carta medio larguita)

Buenos Aires Marzo 1998

Hola amiga, que suerte que te gusta que te escriba porque a veces no sé con quién hablar y escribirte a vos me hace sentir que hablamos. Ya se terminaron las vacaciones acá, por suerte los chicos otra vez en la escuela y yo también, estoy un poco harta de dar clases, y justo matemáticas que todos la odian, a mi también me odian por carácter transitivo. Me encontré con Daniela en el super el otro sábado y me contó que la vió a Andrea, que volvió, así que la llamé y me fui una tarde a tomar unos mates a su casa no sabés que linda que está ahora, el pibe trajo sus cuadros y entonces todas las paredes tienen, lo pasamos bien y me contó del viaje,

en Enero se fueron a Europa juntos. Dice que este viaje fue diferente a todos los que ella había hecho, porque siempre viajó sola, y no es lo mismo que viajar en pareja. Ya desde subir al avión, él nunca había viajado en avión, entonces vos viste como es, a las mujeres nos aparece el instinto protector, nos sale la madre que llevamos adentro y cuando aparece la madre… muchos hombres se convierten en hijos. Creo que hay hombres que siempre están buscando una madre. Me da un poco de impresión hablar de esto Gaby, me hace acordar a mi relación con Lalo. Mañana sigo.

Acá estoy, anoche me bajonié un poco pensando en las relaciones de pareja. Pero tengo que seguir contándote lo de Andrea. El viaje parece que estuvo bueno, anduvieron por Madrid, Barcelona, Cadaqués, Roma Florencia, Paris, Londres. A la vuelta estuvieron unos días en Nueva York parando en la casa de una yanqui que ella había conocido en el viaje anterior, en Ámsterdam. Igual dice que no cambia viajar sola, ella viste que termina hablando en todos los idiomas y está acostumbrada a hablar con cualquiera, parece que eso a Ariel no le copaba mucho. Fue un viaje diferente, la primera convivencia. En Paris estuvieron parando en la casa de una amiga de él y Andrea estuvo con una fiebre bárbara, se tuvieron que ir a un hotel porque la amiga de Ariel justo quería hacer una fiesta y ellos dormían en un futón en el living. Me dijo que seguramente esta mina habría curtido con Ariel antes porque mandaba fruta a cada rato, ni siquiera les reservó el hotel. Andrea tuvo que llamar por teléfono y en francés.¿Te acordás que se la llevó los dos años que tuvimos francés? Parece que ella tiene facilidad para los idiomas y se ve que nos queda un casete con información en el cerebro, como si fuera una computadora, apenas empezó a escuchar el idioma se acordaba y le salían frases. Todo esto me lo dijo ella, no es invento mío, ojo. Lo mismo le había pasado en Italia, ¿te acordás que había contado eso cuando fue, que se acordaba de las palabras que decía su abuela? Ella tenía además unos vecinos enfrente que eran italianos, los padres de una amiga, tenían un puesto en el mercado central, bueno, ellos hablaban todo el tiempo en italiano y le quedó grabado en el cerebro. Inglés ya sabemos que siempre supo, desde que se fue a Estados Unidos. ¿Te acordás que fue a la escuela y todo? Siempre le gustó viajar y por suerte pudo. Empezó chiquita cuando se fue de intercambio estudiantil tenía solo diecisiete años, me acuerdo que me escribía cartas a mi y decía que extrañaba horrores pero que igual hubiera ido sabiendo eso, que se lo hubiera bancado igual, y era chica todavía. La cuestión es que ya viven juntos en la casa de Andrea, Ariel anda queriendo conseguir un laburo mejor que ese boliche. Ella viste que cuida chicos, le va rebién con eso y le gusta, pero dejó el teatro casi por completo. Quieren tener un hijo, cuando él consiga el laburo nuevo se ponen a buscar. A mi me parece pronto porque recién se conocen, pero bueno, tienen treinta y cuatro los dos, ya están en edad, ¿no? Bah no sé, está bueno enamorarse al principio. Es tan divertida la parte de salir solos.

¿Cómo anda tu vida allá? ¿Mucho frío? Me encantaría conocer Amsterdam algún día. ¿Te acordás cuando Andrea estuvo en Ámsterdam? Se enamoró de un yugoslavo y casi se queda a vivir allá, qué loca. Suerte que volvió, parece que el pibe quería que se casaran para que ella tuviera el pasaporte europeo, ni así quiso quedarse, siempre dijo que extrañaría Buenos Aires, que no podía. Una vez también se enamoró de uno en Brasil, uno que decía que era alemán y vivía en Río de Janeiro, de ese sí que estaba super enamorada, casi se queda de verdad, bueno, era más cerca Río que Ámsterdam. Después el pibe iba a venir para acá, ella lo esperó mucho pero nunca vino, la hermana de él vino una vez y la llamó, me acuerdo que salimos juntas, la llevamos a comer choripan a la Boca y después ella la llevó a bailar al Codo, siempre iba ahí. ¿Vos fuiste con ella varias veces no? Yo nunca fuií a bailar sola, me casé tan pendeja Gaby. Ah y resultó que el alemán era recontra argentino, típico versero de acá, lo que sí, se había ido a vivir de chico con los padres cuando se escaparon del proceso militar.

Bueno amiga, me voy despidiendo, ojalá te guste leer todo lo que te cuento.si la veo a Andrea le digo que te escriba. ¿Querés? Sino yo te sigo contando no te preocupes, vos sabés que yo acá siempre te extraño mucho. De mi no sé que contarte porque mi vida está bastante aburrida, todos los días lo mismo, pero te voy a contar de las chicas, ya nos vamos a ver seguro. ¡Te quiero mucho, te mando un abrazo otoñal! ¿Allá hace frío todavía? Te quiero. Siempre tu amiga, Paula.