16.3.09

TP nº 1 "contame una anécdota"

Cuando estaba por cumplir treinta decidí que a partir de allí todo iba a importarme un carajo.

Vivía sola, cuidaba chicos, con lo que vivía bastante bien. Escribía, viajaba.

Pero como no tenía a nadie que me amara ni viceversa, ya nada me importaría demasiado, hablo por ejemplo de ser madre, empecé a pensar que no tenía que frustrarme eso, ya que mi instinto estaba bastante saciado criando hijos ajenos, que nunca tendría hijos si no tenía un padre, en fin.

Decicdí hacer una super fiesta en casa, mucho alcohol, drogas, amigos y todo lo que hace falta para una noche inolvidable, y así fue.

Ese día me super produje, hay fotos que lo acreditan, y me puse unos tacos recopados nuevos.

Claro, no calculaba que tendría que bajar a abrir a todos, porque vivía en un segundo piso por escalera, así que en medio de la fiesta ya estaba cansada y me dolían los pies, un bajón.

De todos modos la fiesta estuvo buena, fue un éxito, la gente lo pasó genial y yo también, lástima que cuando se iban los últimos recién me di cuenta de que para irse no hacía falta que bajara, alcanzaba con que cada uno dejara la llave del lado de adentro en el palier, ya era tarde mis pies lloraban.

Por suerte se quedó Sebas para hacerme de novio el día de mi cumpleaños.