13.9.09

otra carta (esto es el borrador de una novela)

Buenos Aires Mayo 1998

Hola Gaby, ¿Cómo estás? Espero que bien, ya debe ser veranito por esa zona, acá hace un frío polar, no sabés. No puedo creer que te hayas separado de Ralph, es una pena porque parecía un buen pibe, pero bueno, vos sabrás lo que hacés.

Estuve con las chicas comiendo pizza en Micci, ¿Te acordás de ese lugar en Libertador? Fuimos un par de veces con vos también. Esta vez estábamos casi todas Renata, Mercedes, Celina, Patricia, vino la gorda también y Andrea. ¡Está embarazada! Y tiene una pancita ya, chiquita porque está de poco pero tiene, me encantó verla estaba con un vestidito negro mini, la huacha tiene unas piernas bárbaras. Fue genial verla y no fumaba. En la mesa, porque en un momento fue al baño y yo fui atrás de ella, y desde afuera olí el cigarrillo, no le dije nada igual, me hice la boluda, pero me parece terrible que fume embarazada ¿No se da cuenta de que le hace mal? Te juro que hay cosas como esas que no entiendo, la gorda también fumaba embarazada. Ellas se parecen un poco tienen algo en común, las dos fueron al conservatorio a estudiar teatro, no fueron juntas, la gorda fue después pero no duró mucho. ¿Te acordás que estudiaba para maestra jardinera? Le gustaban los chicos, mirá tanto que le gustaban que se casó con un viudo con cuatro hijos, la última una bebé que prácticamente es hija de la gorda porque era muy chiquita cuando se conocieron. Yo creo sinceramente que el tipo se casó con ella porque necesitaba una madre para sus hijos, un trucho, imaginate, es abogado. Que se yo, todas hablamos de hijos viste, creo que por eso esta vez vino Andrea más contenta, no le gustaba mucho venir a las reuniones porque era la única que no tenía hijos, decía que se sentía muy afuera, podía opinar de chicos porque ella cuidaba.¿Te acordás? Pero hijos no tenía. Igual Andrea no es como nosotras y creo que Mercedes la envidia un poco. Mercedes siempre está aturdida, se hace la libre pero en realidad se siente mal, creo yo. Se hace la señora ama de casa y madre perfecta pero se muere de ganas de fumarse un porro. Y esto lo sé porque me lo contó Andrea, el día ese que fuimos solas a tomar la cerveza. Dijo que una vez Mercedes le dio guita para que comprara porro y fumaran juntas, porque le daba miedo sola, no sabía lo que le podía pasar, Andrea compró y la pelotuda no se animó nunca. Y da charlas en las escuelas secundarias sobre los peligros de la droga, debe ser que se lo creyó todo. Una vez que nos reunimos en la casota de Mercedes había llevado un porro Andrea para que probemos, dijo que al menos podríamos saber qué olor tenía para cuando nuestros hijos fumaran. ¡Imaginate las chicas! ¡Plop! Como en los cómics, si, nadie quiso aquella vez, dijeron que no les interesaba, pero lo más gracioso es que se hacían las superadas, yo probé algunas veces con Lalo, cuando íbamos al telo de la otra cuadra, pero ni lo dije porque estas son… Mercedes dijo

–¿Acá en mi casa?—

– Bueno, en el patio, si no hay nadie– dijo Andrea.

– No hoy no–, contestó Mecha, como diciendo que otro día sí, se hace la superada. Un papelón, de todas, ojo, mío también, capaz que tendría que haber saltado por Andre, pero bueno. Nunca más nos va a ofrecer seguro, la hicimos quedar como una drogadicta y yo sé que no lo es. Dijo que ella pensó que nos iba a dar curiosidad, a mi me hubiera gustado cagarnos un poco de risa fumando juntas, pero somos unas cobardes, esa es la verdad, nos quedamos con la cabeza en los veinticinco. Gaby a veces me pregunto si no me perdí una parte de la vida… siento como que me salteé un capítulo. No me des bola, muchas veces me pregunto cosas sin sentido. Te cuento un chisme. ¿Sabés que las chicas cada vez que nos juntamos van a la peluquería? Se tiñen, se hacen las manos, la planchita. Renata solo se lava el pelo en la peluquería. ¿No es gracioso? Yo me tiño sola en casa. Andrea se nota que no se tiñe, pero no tiene ni una cana la guacha, debe ser porque todavía no tiene hijos preadolescentes, que se yo. Sabés creo que Mercedes está mal, en una reunión que yo no fui, contó que le había metido los cuernos a Leo, a mi me lo contó Renata, dice que ella quería probar, me faltan algunos detalles porque yo no estaba cuando lo contó, pero digo ¿Qué cosa querría probar? Si ella ya se había acostado con algunos antes de casarse embarazada haciéndose la virgen María. ¡Qué boluda por Dios! Dieciocho años tenía. ¿Te acordás que vos le preguntaste cómo hacía para casarse y tener que confesarse? Porque decías que en la confesión hay que arrepentirse y si se arrepentía. ¿Cómo hacía para querer al hijo? Porque si se arrepentía era que no estaba enamorada, algo así, me acuerdo que me reí como loca cuando le preguntaste eso. Vos también tenías cada salidas. Ah, Daniela se recibió de terapeuta floral, además de ser profesora de yoga, al final todas somos profesoras, bueno, Claudia no, ni Andrea y bueno, Paulita que no trabaja de nada, se recibió de licenciada en relaciones públicas, pero no trabaja. No sé bien qué hace, va al gimnasio y hace las cosas de la casa, no sé cómo no se aburre. Yo también me aburro a veces, pero Nacho me lleva de vez en cuando a un telo para recordar viejos tiempos, en casa con tres chicos es imposible. El otro día me salió un callo en la mano de baldear la terraza. ¿Podés creer? Es patético, me puse a llorar, sí, claro al día siguiente me vino. Es así nomás Gaby, las hormonas rigen el mundo de las mujeres, vivimos bajo sus efectos, toda la vida. Me acuerdo que mi mamá me decía cada vez que lloraba que seguro me estaba por venir y yo la odiaba, pero tenía razón. No pude hablar mucho con Andrea esta vez, pero se la ve bien, está feliz con su pancita y me acuerdo que ella no quería tener hijos en una época, porque no tenía novio que le durara, y bueno… Yo las veo bien a todas, pero te digo la verdad siento que nadie cuenta que algo le vaya mal o que está triste y esas cosas, yo tampoco, pero si alguien nos viera de afuera diría que somos todas felices y bárbaras. No creo que sea cierto. A veces pienso que tiene razón Andrea cuando dice que todas somos, fuimos y seremos cornudas. Me gustaría contarte muchas cosas pero no tengo las palabras, son cosas chiquitas las que quiero contarte detalles cotidianos que siento que no puedo porque no me sale. Uso otro desodorante y me resulta extraño oler de otra forma, capaz es una pavada, pero me compré el que usabas vos hace mucho, el que estaba en tu baño de la casa de Velazco. El Veritas celeste me hace acordar a vos, la verdad es que no me gusta mucho y es antiguo, pero siento así como que estamos más cerca. Mejor sigo mañana Gaby.

Mejor me despido acá, sigo en la próxima, contame del nuevo ese que te gusta. ¿Es francñes? Qué bueno. Me encantan los franceses.

Te mando un abrazo fuerte amiga, te quiero siempre. Paula.