23-may-2008

AMSTERDAM (final)

Nadie habla Español en la cafetería, eso es bueno, hablar en otro idioma es suficiente, es como ser otra persona, el tono de la voz es otro, la musicalidad de las palabras es otra y ella es otra en Inglés, empezando porque la llaman Laisa.

Poder hablar en otro idioma, poder comunicarse con gente de otra lengua. Siempre le estará agradecida a su madre que la haya mandado a aprender Inglés desde antes de la escuela primaria, mientras jugaba, se disfrazaba y se divertía, ya hablaba en otro idioma, era como actuar en una película. Más tarde, ya adolescente odió tener que estudiar, pero hoy puede hablar con cualquiera, no siempre hay alguien que hable Español, pero Inglés en cualquier parte del mundo se habla.

Al tiempo que dibuja sinsentidos en una servilleta formula la teoría del lenguaje, mientras desayuna tostadas francesas y café en el salón. Piensa que las palabras son otras en otro idioma, que a pesar de que el significado sea el mismo, al tener otras letras, otra entonación, como suenan diferente, son otra cosa. No es lo mismo decir te amo que decir Y love you, aunque tenga el mismo significado no se siente de la misma manera. Y así, de esa forma todo es otra cosa en un idioma diferente, aunque uno lo entienda, al escucharlo, al decirlo inmediatamente se transforma en una persona distinta.

Lisa se siente otra persona solamente con comunicarse en Inglés. Mágicamente le produce placer hablar de su vida con otros, porque a pesar de contar quizás lo mismo que contaría en Español, en Inglés es otra vida la que cuenta, a ella misma le parece otra vida, los sueños son otros, hasta las esperanzas.

Conoce a Jane, que lleva como otros, un aro en la nariz, es gorda de cabello castaño claro y muy seductora. Habla en un Inglés australiano que a Lisa le cuesta bastante entender, al principio, cuando no entiende vuelve a preguntar, pero después encuentra que también es divertido no entender y seguir la conversación, de repente, uno se encuentra en callejones sin salida, como jugar al ajedrez. Bennet, negro hermoso del Congo belga que habla en francés y está escribiendo un libro, también vive en el albergue, trabaja en la cocina a cambio del alojamiento y la comida.

Liz es bailarina de Nueva York, vino a probar suerte en Amsterdam, a tratar de vivir otra vida, lejos de un novio muy adicto, que según sus propias palabras le arruinó la primera parte, es alargada como todas las bailarinas, se viste parecido a Lisa y se entienden bastante bien. Tal vez porque ella también sabe lo que significa vivir con un novio adicto, y aunque casi ni hablen de eso tienen algo en común.

Hay mucha gente de diferentes lugares, la mayoría solo se quedan dos dias, tiempo suficiente para ver la ciudad, pero estos personajes que encuentra Lisa son personajes casi estables, y en un par de días ella también pasa a integrar la lista de los estables. Conoce a Gazmend, de Yugoslavia pero ciudadano holandés gracias a un frustrado matrimonio.

Gazmend juega al ajedrez con James en el patio del albergue en una soleada mañana de sábado, Lisa mira y quisiera jugar, en Español le da vergüenza, pero en Inglés se atreve a todo y desafía con su sonrisa al yugoslavo, que también acepta con su sonrisa y le gana en pocas jugadas. Gazmend habla Holandés y bastante Inglés, aunque menos que ella, la invita a pasear por la ciudad y eligen Lindsplein para tomar una cerveza, se ríen mucho. Es mucho más fácil comunicarse con Gazmend porque tiene poco vocabulario, hasta parece una persona simple, solo debido a la cantidad de palabras que tiene a su disposición. A pesar de tener más palabras, para Lisa tampoco es su lengua natal.

Se dibuja con movimientos en el aire la comunicación, flota. Las palabras pierden el valor, son los gestos, los movimientos, las miradas los que llevan impresos los deseos y las necesidades. Su diario de viaje lo describe como Tom Cruise pero con la nariz rota, el diario se convierte en su conexión con lo real, con el pasado y con el futuro.

El presente sale al escenario en otro idioma y no puede detenerlo para preguntarse. Lo cotidiano no tiene traducción y la mece en la felicidad que se le apareció tan rápido sin darse cuenta, ser otra persona. Ser Laisa.

Cuanto hace que está en esta ciudad? Si parece que nunca hubiera pertenecido a otra... Si parece que Jane, Bennet, Liz, Gazmend, James, Terry... son su familia, si viven con ella, si desayunan juntos. Si ya conoce Amsterdam como la palma de su mano y es capaz de dar indicaciones a los turistas para llegar a los sitios deseados.

Andrés el dueño de su dolor al llegar, parece ya ser parte de un sueño.

El plano de la ciudad es circular, la ciudad es circular. Al igual que sus pensamientos, una serie de círculos concéntricos divididos por canales, salpicados por cientos de pequeños puentes, y conectados unos con otros de forma interminable, por lo cual uno no puede simplemente seguir una calle como en otras ciudades. Para ir a un lugar determinado, primero hay que saber exactamente cómo se llega allí.

Lisa siempre tuvo el mapa en su mochila, pero no necesitó verlo. Era el mapa de sus pensamientos, concéntrico, la red de caminos que dibujó en su cerebro el día que llegó, sus pensamientos dibujaban el trayecto, compuesto ni más ni menos que por los pasos que había seguido.

Escribe en su diario:

-Amsterdam es circular como yo. Estoy de novia con Gazmend, lo amo, leo “La invención de la soledad” de Paul Auster, que habla de cómo llegó a perderse en esta ciudad. Perdí a Andrés, perdí a Lisa.

Soy feliz. Estoy perdida -.

18-may-2008

AMSTERDAM (Cuento)

Lisa golpeada por palabras, arañada por insultos... viva.

Desorientada baja del tren que ya la separó al menos algunos kilómetros de él, ve cómo se mueve la gente a su alrededor, la velocidad de los que saben adónde ir.

Camina por una ciudad sin rumbo, va por una calle, gira caprichosamente por otra, se detiene a admirar la cornisa de un edificio, se agacha a examinar una mancha de alquitrán en la vereda que le recuerda a cierto cuadro de él. Mira la cara de la gente intentando imaginar su vida interior, entra en un restaurante barato para sacarse el gusto amargo de la boca. Sale y continúa su camino. Nada parece distraerla del pensamiento. . .

La mochila parece que ya no pesara, es una parte mas de su cuerpo, canta canciones de los Beatles y camina. La idea que la persigue es rara, ¿cómo se puede pasar meses sintiendo que ama a alguien que no conoce? Le duele el cuerpo de amor. Frío en los ojos de tantas lágrimas. Lo mas difícil no es tratar de ser otra, sino no saber quién es ella en realidad. Diferenciar su deseo.

Camina, parece que no va a ninguna parte, busca una forma de matar el tiempo, solo el cansancio va a decirle cuándo detenerse.

Pero así como un paso lleva inevitablemente a otro, un pensamiento sigue al anterior, y en el caso de que genere mas de uno, será necesario no sólo seguir al primero hasta su conclusión, sino volver atrás, a la posición inicial, para seguir el hilo del segundo hasta su conclusión, y así sucesivamente.

Lo que en realidad hace cuando camina es pensar de tal modo que sus pensamientos dibujan un trayecto, compuesto ni mas ni menos que por los pasos que siguió. Y se esfuman los recuerdos porque así se relaja el cerebro, con absurdos que no comprometen sus sentimientos.

Su cansancio finalmente la detiene frente a un albergue, Eben Hazer, en donde después de los trámites formales descansa sus huesos mientras toma café con leche, alrededor hay gente de todos los sitios posibles. Por fin siente su cuerpo transpirado, su pelo sucio. Estas sensaciones le darán algo que hacer durante la siguiente hora. Se encamina hacia los dormitorios, encuentra su cama, encuentra el baño, la tarea del aseo la conecta otra vez con lo real, después de haber caminado durante horas no hay nada mejor que dormir. No es tan simple detener los pensamientos. Le duele el cuerpo pero las imágenes la atormentan, la abrazan y es imposible escapar de esos brazos, el corazón late agitado y siente que todos los cuerpos que duermen en la habitación le susurran sus sueños al oído.

Se levanta y mete la cabeza abajo del agua fría, el agua se lleva los susurros, se van por el orificio del lavabo, puede verlos en colores. Más tarde después de fumar el último cigarrillo, vuelve a acostarse. Sueña con “Las ruinas circulares” de Borges.

El día soleado la despierta con esperanza, salir a caminar, a ver gente, a conocer lugares.


continuará...

01-may-2008

querido diario:


Hoy escribo otra vez en mi diario, después de mucho tiempo.

Hace bastante ya que la única persona que me banca algún llanto es mi hija.

Soy yo con Abril, me conoce de verdad.

Ella soy yo empezando de nuevo… es mi segunda oportunidad.

Quiere mi amor, me lo demanda todo el tiempo, me pide a su lado, me ama y me quiere cerca, trato de liberarla pero parece que no quiere. Es una tarea que duele, porque sé que cuando lo haga no va a volver a quererme tanto, no seré más importante, pero quiero que sea libre aunque duela.

Me da miedo que viva en esta ciudad, me asusta. A mi que nada me daba miedo, la valiente Lexi, ahora teme por su cachorra… y si, voy cambiando, adaptando mi forma a la suya, acomodando mis tiempos a los de ella, con dos trabajos.

A veces le enseño cosas, sin decirlas, creo enseñarle muy bien que no soy perfecta, a reírse de ella como a veces hago yo conmigo, a no avergonzarse de la emoción, porque creo que eso la hace libre.

Suena egoísta pensar que los hijos son nuestra segunda oportunidad, pero es un sentimiento tan primitivo.

La veo y soy yo otra vez, más libre, más feliz, más linda.

Me cuida, me pide que no fume, le rasco la espalda y la emocionan Los Beatles como a mi.

La valentía no se la contagia, prefiere seguir teniendo algunos miedos para seguir siendo chiquita.

Le enseño que a veces alivia llorar, porque algunas cosas no las podemos cambiar y otras sí.

Odia que le regale libros, pero de a poco los lee.

Cuando le regalé el primer diario le dije que podía escribir lo que quisiera, que jamás lo leería como hacía mi mamá con el mío, pero que ella tampoco leería el mío, lo prometimos y lo cumplimos.

Cada día voy aprendiendo a ser madre, aunque cuando me reciba, será libre y no me servirá para nada.

Abril, los diarios íntimos no se leen… hasta que, como hoy, algunos se transforman en blogs.

18-abr-2008

una excusa

Quisiera escribir un post nuevo, pero no me gusta hablar de mi, es suficiente con los cuentos en primera persona, no?

Veo blogs ajenos, muchas mujeres hablan mal de los hombres, ellos se hacen los graciosos… muchos penan, hay gente que los utiliza como arma de seducción.

A mi me gusta escribirlo como un cuento, es decir, mostrar una historia y que los que leen saquen sus conclusiones, pero tal vez diga lo mismo.

La realidad es que tengo el cerebro un poco limado de escribir guión de tv últimamente, pero será la primera vez que cobre por escribir, y eso es genial!!!

De todos modos tengo varios cuentos que están ahí linkeados, pueden leerlos.

Necesito organizarme todavía para volver a postear algo copado, no tengo tiempo.

Podría escribirles cualquiera de las cosas que me vienen sucediendo últimamente, pero no valen la pena ser contadas aún, seguramente un dia serán nuevos cuentos, pero por ahora deberán conformarse con lo que está.

Ojalá sigan pasando igual…

Si hay algo que amo, además de mi hija, es que me lean, así que no pasará demasiado tiempo.

Gracias!!!

Abraxo!!!!

06-abr-2008

PERRA

Así se llama la miniserie que comencé a escribir para Fox, acá les adelanto algo de la gráfica.
Drama erótico...


Estoy feliz!!!!

30-mar-2008

ROMA (capítulo final)

…me invita una cerveza en los bares caros y voy, me seduce todo el tiempo y yo tengo que llegar a las diez al albergo porque tengo la llave de la habitación y los chicos me esperan. Se ofrece a llevarme y después a cenar, me dejo llevar de la mano hasta su auto que está cerca de piazza Venezia, subo, me sigo dejando llevar. Me espera en el auto, los chicos ven TV en la cocina con la dueña que tiene cara de enojada, dicen que mañana a las ocho sale el tren a Nápoles, quieren levantarse a las seis de la mañana y no quieren transar con el horario, discutimos porque yo tengo que hacer la mochila, ir a cenar... lo que sea... volver, y son las 10:30 y me parece todo una complicación, estoy muy sensible...

Otra vez en el auto Marco me toca, me acaricia,”qui bella” dice, me quiere besar, me besa mientras yo pienso en otra cosa, estoy preocupada por el viaje de mañana, los chicos quieren rentar un auto y dormir allí, yo no quiero dormir en un auto, no quiero ir a Nápoles, no quiero quedarme sola, no quiero ir a cenar con Marco, no quiero ir a su casa... no quiero niente.

Mientras pienso Marco ya me dice “amore mio” y no para de besarme y de decirme que me quede con él en Roma, en su casa, que él me cocina... me hace reír, sigue seduciéndome con su buen humor, me relajo un poco y me dejo sentir sus manos y sus besos... sus aromas, sus palabras calientes, húmedas, italianas. Siento que él esta tan excitado... finalmente me doy cuenta de lo mucho que estaba necesitando un poco de afecto, aunque solamente sea sexo... él habla de amor.

Me doy cuenta de que mi cuerpo lo llama, mi cabeza esta en otra parte, mi cuerpo allí hirviendo debajo del suyo y no tenemos profilácticos, así que subo corriendo a la habitación a buscar los míos, los chicos ya se acostaron, enciendo la luz, mi respiración suena muy agitada porque subí la escalera muy apurada, Julio me pregunta qué me pasa. Bajo bien rápido y me doy cuenta de que me olvidé de hacer pis, así que me escondo detrás de la reja de la calle que está oscura, y en cuclillas, como los chicos, relajo mis riñones. Marco estacionó el auto en un sitio mas oscuro, - por cinco minutos- dijo... entro y comienza la tarea de desvestirse, es la primera vez que tengo sexo tan rápido con alguien desconocido en su auto... en una calle, desnuda. Me gusta, ya estoy mas relajada, no me importa quién sea, es un hombre y lo necesito urgente adentro mío, y se mueve bien, arriba mío, bajó los asientos y yo estoy acostada, a veces lo miro. Se rompe el profiláctico, descansamos un poco y cambiamos de posición, no quiero pensar en nada mas, o nunca voy a tener un orgasmo. Me monto sobre sus caderas y lo hago como si lo amara... finalmente creo que ahora los dos dejamos de pensar y estallo!. Otra vez cambiamos de posición y me convierto en una perra, como yo quiero, y me clava hasta hacerme acabar nuevamente y tengo el cuerpo empapado de mi sudor y del suyo, que ya no me molesta, me gusta... y el pelo húmedo y las manos y todos mis músculos tan laxos que me río... me dice cosas en italiano que no llego a entender, no me importa, suenan bien. Pasa gente por la calle y no me importa, ahora si puedo darle un beso, ahora siento que no es mas un desconocido.

Me visto rápido, él sale a hacer pis en un árbol... yo ya me quiero ir, escucho que me dice que a la mañana me llama para saber si me quedo con él en Roma o me voy. Ya decidí irme, pero me va a gustar que me llame. Nos besamos, me voy y escucho su bocina que me saluda desde la calle. Huelo a sexo por todos lados.

Los chicos ya están dormidos, me doy una ducha larga, no quiero que nadie mas conozca este perfume. Cuando me acuesto ya llevo conmigo olor químico, desodorante.

Respiro hondo, me río en silencio. Julio habla en sueños. Yo siento el cuerpo de Lucas meterse en mi cama y abrazarme sin decir palabra, respiro hondo...

...me río en silencio...

...Roma...

fin