29.3.10

7.3.10

otra carta (parte de una novela)

Querida Gaby: ¿Cómo estás? Qué suerte que volvimos a retomar la comunicación. Esto de escribirte a vos me sirve. Me estás dando con un caño igual. ¿Tan mala te parece que estoy? Yo no creo, una cosa es ser mala persona y otra diferente es lo que vos me decís. No siento rencor yo. ¿Sueno resentida? ¿Por qué estaría resentida? Yo creo que te parece eso porque te cuento la verdad de lo que pienso, debe ser eso.

Quiero contarte otra vez que nos vimos con Santiago. Un fin de semana que Nacho se fue a pescar con los chicos a Corrientes. Le conté a Santiago y me invitó a cenar el viernes. Me pasó a buscar por una esquina cerca de casa. Primero fuimos a un barcito por Palermo, oscurito. Nos tomamos un whisky en unos sillones rosa viejo, muy moderno el lugar era. Me miraba a los ojos y me acariciaba las rodillas. A mi eso me calentaba mucho, eso de casi sin querer ¿viste? Me pasa que siento su mano en la rodilla y quiero que siga para arriba. Ojo, no se lo dije, pero el cuerpo me demanda. El igual es un caballero y eso no me lo hace en público. Más que nada porque los dos somos personas comprometidas. Imaginate. Después me llevó a un restaurante muy elegante, pero como somos personas con compromisos no nos quedamos por ese barrio. Me llevó a Vicente López a un lugar con vista al río. Super romántico, con velas. Él tenía ese perfume que a mi me vuelve loca. ¿Te conté que se lo compré a Nacho y se lo usan los chicos no? Bueno, en Santiago el aroma es especial. No sé me despierta cosas que no sabía que podía sentir. A veces pienso que siempre tuve esta parte mía como dormida. Un monstruo adentro. Santiago me lo hace sacar afuera y me convierto en otra persona. Como los superhéroes ¿viste? Tomamos un vino blanco y comimos salmón con verduras. De postre marquisse de chocolate. Me daba de comer en la boca. Parecía que estaba en una película. En la costa azul. El mintió que tenía una cena de trabajo, así que teníamos tiempo. Después me llevó a un telo por ahí cerca. Uno con hidromasaje. A mi me da un poquito de asco meterme en los hidros de un telo. Con Nacho jamás entré. Santiago me decía que me olvidara de todo y que entrara con él. Me dijo que me mostraría algunas funciones que seguro que yo no conocía. Era cierto. Nos metimos. Yo ya estaba muy excitada cuando entramos. Es que creo que empiezo a excitarme desde que hacemos la cita. Así que una vez ahí ya estoy como loca. Todo empieza cuando elijo lo que me voy a poner. Los detalles de la preparación me encantan. La cabeza me va a mil. No es que tenga alguna fantasía en especial. Es como que viene un aluvión de sensaciones mezcladas. Su olor, sus manos. Qué se yo… es tan lindo… Las fantasías aparecen con él. No soy de tener muchas fantasías. Los hombres tienen tantas… y bueno yo creo que como se copan con el porno… Te sigo contando de esa noche porque fue importante, por la cena, por el telo, por el hidro Gaby. Nunca me había pasado algo así. Nos metimos juntos y él me enjabonaba el cuerpo. De repente me pone de frente a uno de los chorros, me apuntaba justo frente a la vagina, el clítoris más bien. Entonces tuve un orgasmo inmediato. Y otro. Y otro. Y otro. Como seis o siete orgasmos seguidos tuve, creí que después de eso me iba a morir, te juro. Nunca lo había experimentado eso, por dios. La cosa es que si ahora voy a un telo con Nacho me voy a tener que hacer la boluda y hacerme la que quiero probar eso. Ni se me ocurre cómo. Volví a casa a las tres de la mañana esa noche. Tenía dos mensajes de Nacho en el contestador, pero bueno le había dicho que iba a ver a las chicas. Fue ganial dormir en la cama grande yo sola. Ni me bañé.

Otras veces cuando Nacho se iba de pesca con los chicos extrañaba su cuerpo en la cama. Esta vez ni me acordé. Me encantó estar sola. Mi cuerpo era tan liviano. Dormí como un bebé.

¿Entendés porque no las vi más a las chicas? No podía contarles todo esto. Me queman en la hoguera. Imaginate no me entenderían jamás. Si la criticaban a Andrea solo porque no se casó. ¿Qué dirían de mí? La verdad es que no quiero ni saber.

Bueno amiga te dejo porque ya es muy tarde y Nacho me llama de la cama. Te quiero mucho, no me juzgues. Te mando un abrazo, tu amiga siempre, Paula.

3.3.10

"juego para a perder"



solo una frase.
en blog de hombre las chicas dirían que es romántico.
en blog de mujer...