23.11.08

apenas un aprendizaje más

(es lo que hice con esas entradas a las que los lleva el título)


Soy yo la que tengo que besarlo, pero lo muerdo porque quiero quedarme con un poco de su boca.
Te banco, te rebanco pendejo, vos aprendé.
Aprendeme si te sirve, si te gusta, no me gusta enseñar, la docencia no es lo mío.
Podés aprender, tenés todo el tiempo que quieras, a mi no me importa, usalo como quieras.
Me gusta que pierdas el tiempo aprendiendo-me sirve.
Acá, perdelo acá conmigo, entre mis piernas, si te gusta... dopamina, no corras, que me gusta...
Apenas un aprendizaje.
Educación física.
Si me rio es porque estoy feliz.
No puedo no escribir el deseo, no puedo no desear besos y brazos.
Creo que puede entenderme, pero veinte años nos separan, le falta mucho para entender… me doy cuenta, de todo me doy cuenta.
Veo sus ojos que me miran, pero nunca me ve, recuerdo el calor, pero hace frio y mis palabras se congelan antes de llegar a sus oídos.
Solo necesita meterse en mi cama, piensa que me alcanza, pero no, la satisfacción no es del cuerpo, ocupa un espacio mayor.
Y a veces duele en cada músculo como si fuera la primera vez, cada vez como si fuera la primera… y llueven mensajes de texto que me recuerdan la comunicación.
Quisiera no saber lo que ya sé para volver a creer, estoy triste de futuro y odio fumar.
La insatisfacción hecha cuerpo. No es sexual, besos y brazos, y me transformo en maquinaria de placer por un beso y brazo, que encima no me alcanza.
La diferencia de tiempo y espacio, mi boca, tu boca. Así no puedo dormir porque está tu cuerpo acá al lado, calor-frío.
Dejar de creer en las palabras, desnudarme en la llovizna helada para después si volver a sentir el calor, tal vez así…
Yo te entiendo, siempre entiendo y lo que no entiendo es porque no me interesa.
vos copate si te gusta, sino, no porque entonces a mi tampoco me va a gustar.
confío en vos, sos bueno en eso...
Para lo único que sirve el tiempo es para aprender algo.
Bailar y que me beses, beso brazo, beso, brazo y bailar rock and roll toda la noche, donde nadie nos conoce, y que me beses, que me comas a besos… creo que eso podría hacerme feliz.
Vicio, droga, parche en el cuore, offline!
Pendejo! durmiendo a mi lado, offline, sola.
Las mujeres soy yo, todas las mujeres…
Y este torbellino al que estuve siempre subida, como si fuera la calesita, a veces para… y cambia la música, otras veces me saco la sortija, pero nunca me bajo.

24.10.08

duele...

(solo una idea escrita en el subte línea D, entre Tribunales y Congreso de Tucumán)


Bancarse el dolor sin vergüenza, olerlo, sentirlo, conocerlo, tocarlo, hacerse cargo.
La mayoría de la gente tiene vergüenza del dolor, se esconde, se tapa.
Se lo calma con analgésicos, con curitas, con cerveza, con ansiolíticos, estamos tan acostumbrados a evadir el dolor…
Aunque el dolor sea solo un síntoma siempre, de otra cosa.
Hablar del dolor, escucharlo, nos hace más sabios. Cuando algo duele, es que pasa algo.
La gente cree y confía en la medicina como si fuera una religión, hasta la “prepagan” como un diezmo para tener un mejor lugar en los “hoteles de enfermos” el día que lo necesiten, como en el cielo…
En una época me dediqué a hacer digitopuntura, Shiatsu.
Una vez una amiga me pidió que le hiciera un masaje a un amigo que estaba internado en el Muñiz, casi en las últimas con HIV, veintipico de años. Al tocar su cuerpo mis manos supieron solas que la muerte estaba cerca, su cuerpo fue el primero y el único de los que toqué que tenía una blandura de almohada, una blandura que nunca volví a sentir, entonces aprendí que la tensión es la vida misma.
Que el dolor solo es parte de algo vital, y siendo solo el síntoma de algo, nos enseña sobre nosotros, si lo dejamos libre, sin taparlo. Sentirlo nos hace pensar, nos enseña, si solamente lo calmamos con una pastilla aparecerá otro síntoma diferente hasta que un dia nos demos cuenta o nos enfermemos de algo incurable.

13.10.08

fragmento de la historia

..Lo miro sin los anteojos, así no le veo claramente los ojos, así no me angustio, me doy cuenta de que si me saco los anteojos cuando estoy con él puedo estar sin llorar porque no me conecto, entonces me hago la fuerte mientras escucho que un doctorcito nos dice frente a él que se puede morir durmiendo...

27.8.08

Una noche, una amiga... (viejo cuento que seguro muchos no leyeron)

Subo la escalera, estoy un poco mareada , de alcohol quizás. Tengo imágenes titilantes aun en mis retinas... Me gusta llegar sola y encontrarme allí adentro...con la gente ; con el sexo oportunamente, con las fantasías.
Mi alma de soñar anda perdida, y la noche huele tan bien...
Hoy invité a Sabrina, que vive en Barcelona, cuando yo estuve allí ella me llevó a conocer miles de sitios en la ciudad, así que yo la saco a pasear en Buenos Aires, con Pancho y Lucas, como en España.
Las miradas son otras a estas horas, la gente se transforma en el animalito con el que siempre soñó ser . Es un hermoso zoológico, hay para todos los gustos.
Aquí hay álguien que me gusta mucho, que me pone nerviosa y tonta; álguien diferente...mis amigos lo saben y a Sabrina le interesa mucho saber de quién se trata pero cuando está cerca solamente puedo sonreír como una idiota.
Todos básicamente quieren sexo, la noche es el momento en que el sexo aparece, te mira, acodado en la barra , te convida un whisky para relajarte un poquito mas. El sexo te pide un cigarrillo para hablar de algo, para comunicarse.
Me voy a bailar un rato. Veo a la gata negra que reparte tarjetas para otro boliche mientras todos la tocan; lo único que quiere es un papel.
Veo a Charly que siempre se está riendo Corona en mano, la mayoría lleva una Corona colgada de la mano, parece que está de moda.
Algunas chicas se ríen con las bocas muy abiertas y las piernas muy cruzadas.
Mucha gente toma cocaína para poder hablar de algo y bancarse muchos tragos, por ahora solo miro, ni juzgo ni me comunico con nadie.
Camino por el lugar deslizándome, casi como reptil, hay mucha gente.
Se huelen muchos perfumes mezclados, lo mas significativo es el humo, y la luz negra que transforma la realidad y las caras de la gente.
Veo algunos amigos y me detengo a saludarlos, todos quieren sacar algún trago gratis. Yo solamente tomo Ballantines con hielo, cuando consigo, sino prefiero una gaseosa.
Básicamente la gente es toda diferente, pero los códigos son siempre los mismos. La seducción parece que se mueve y baila a nuestro lado, algunas personas no se dan cuenta nunca.
La mayoría de la gente se rie, hay que estar de buen humor para encontrárse con el sexo.
Solamente haca falta mirar algunas veces. Aunque en algunas ocasiones, cuando es algo más que el puro deseo lo que está en juego, solo logro ruborizarme, por suerte está oscuro y no se nota.
Mis ojos recorren el lugar con rapidez cinematográfica.
Doy vueltas, veo gente que se besa, es bárbaro ver a dos que se besan, encuentro algun novio del pasado, lo saludo y sigo, siempre buscándo al chico que ni me registra, me ayuda la luz negra porque hoy esta de blanco. Lo veo hablar con otra gente, espiar la barra, subir, bajar...lo veo mientras álguien mas me ve a mi, seguramente.
Me como un pancho, bailo enloquecida los temas que me gustan, se que me miran, desato los nudos que me quedan en el cuerpo; despliego mi sexo, casi sin pensarlo se me escapa por la punta de los dedos, álguien lo nota porque me lo dice al oído.
Voy al baño sin acordarme de que guardé en el elástico de mi bombacha el último billete de diez, más tarde cuando quiero pagar mi whisky vuelvo al baño y allí está detrás del inodoro.
Me apoyo contra una pared de ladrillos fría y miro a mi alrededor.
Subo una escalera, escucho algunas conversaciones y brindo con alguien; bajo otra escalera. Discuto con un personaje muy intelectual sobre las ideas, él dice que las ideas son parte de la fantasía, y para mi no hay nada mas relacionado con la vida que las ideas, comento que si no van unidas a la acción no pueden existir solas en el vacío de la mente si no hay sexo ni vitalidad en ellas.
Las ideas son hepáticas, renales, viscerales. Ejemplifico con una metáfora de Henry Miller, la estética de la idea produce macetas y las macetas se ponen en la ventana, pero si no hubiera ni lluvias ni sol de qué serviría ponerlas allí, me mira con la boca abierta; yo siento que seguramente hay algo mejor para hacer...
Mis amigos no bailan se ríen de los demás todo el tiempo; a Sabrina le interesa conocer al chico que me gusta, habla con un acento un poco español y parece no pertenecer a ningún lado. Vuelve a preguntarme quién es y me hago la boluda. Lucas dice siempre que a las mujeres no les importa cagar a una amiga , y siempre discutimos por eso, porque yo digo que no es cierto.
Finalmente viene él a saludarme Sabrina se da cuenta , se presenta sola le pide que la invite un trago y comienza su protagonismo, Lucas me mira y se rie, yo como de costumbre solamente puedo ponerme nerviosa mientras Sabrina en su rol de extranjera despliega su sensualidad importada enroscandolo como serpiente a ese que me gusta a mi desde siempre, con quién nunca me animé a jugar porque me da vergüenza...me vuelco gaseosa encima, me hago otra vez la boluda pero los ojos los tengo cada vez más grandes no doy crédito a lo que veo, ella no para de moverse como una gata en celo ni de sonreírle.
Vuelvo a bailar. Me libero de la imagen que creo que tiene mi cuerpo y solamente bailo, y todo lo que siento es la música que me recorre el cuerpo y me penetra...alguien lo percibe y me lo dice bajito al oído...me encanta y sigo bailando...Mi susceptibilidad prolonga a veces las repercusiones de otros amores mas de lo necesario y soy capaz de confundirlas con un impulso verdadero...
Miro nuevamente hacia dónde los dejé y la escena continúa, ahora él también se rie. Veo a mi amiga seducir, histeriquear, se separa y se acerca, lo toca...
Se me nubla la vista de repente me llueven los ojos. Ellos siguen riéndose.
Las lágrimas se me caen solas de los ojos.
Me voy a bailar otra vez mientras me sigue lloviendo.
En el baño el espejo me devuelve la cara que no quiero tener.
La música fuerte relativiza todo y el humo me seca los ojos.
Me busco un trago y coqueteo con el chico de la barra . Pero yo quiero otra cosa y a veces lo mejor no es tenerla, sino desearla...
Bailar es la mejor manera de deshacerse de las locuras y las neurosis ajenas y propias, bailo, revivo, transpiro y vuelvo a reírme.
El deseo junto con la fantasía son mas fuertes que el sueño concretado, lo que no se dice, lo que no se hace es mas fuerte que lo real, y me disuelvo en la fantasía del mejor beso, la mejor lengua dentro de mi boca, no hay una persona, hay solamente una boca y una lengua en mi fantasía que me prueba entera...me saborea como un gourmete . Y sigo bailando, y siento que todos me ven porque estoy ardiendo... solamente bailo y de vez en cuando miro a mi alrededor . Mi fantasía es tan real que me humedece con la rapidez con que alguien me toma de la cintura y me murmura algo obsceno al oído.
...La intoxicación de las caricias, los besos, la exaltación. Entonces me disuelvo, me vuelvo fluida.
Me apoyo nuevamente en la pared desnuda de ladrillos y bebo un trago mas de mi whisky.
Hablo con amigos que solo veo allí, nos reímos un poco de álguien.
Sabrina desapareció, mi chico también.
Creo que me voy...son casi las seis. No saludo a nadie. En la esquina ya con lentes negros me compro el Clarín del domingo.

18.8.08

algo más...

Qué decir de Brasil… tan… húmedo, natural…

Diez años sin pisar Brasil que tanto me cambió la vida y esta vez llevo a mi hija, para mostrarle que hay otras formas de vida, otros sitios donde ponerse, otros paisajes.

Todo es magia porque no hay prejuicios se me van.

La gente se rie, te miran a los ojos.

Camino descalza por un sendero de piedras para llegar a otra playa. Veo sin anteojos, el sol en la piel tan blanca del invierno, no leo ni escribo, no puedo parar de mirar alrededor porque todo es lindo.

Y me dejo, me quedo ahí tirada en la arena mirando el cielo, mientras Joao me mira a mi, sus ojos me hablan al oído… qué bueno, no hay que ser adolescente para ser hermosa, nadie mira si tenés los abdominales marcados… Ahí está la diferencia, nadie hace juicio de valor, porque miran a los ojos, Joao me habla de mi belleza, me llena de piropos frente a mi hija, que ya entiende algo de portugués y se rie, seguidamente me invita a tomar caipirinha al atardecer, fluye la seducción, no existe la histeria. La histeria a la que me vengo acostumbrando en Buenos Aires. Y hablo de esto porque no sé cuántos años tiene pero no llega a los 25 y se muestra tan natural que le creo todo.

Brasil me desnuda y me inunda.

Es diferente esta vez, no estoy sola, tengo a la cachorra que me ama y me odia, como debe ser…

Es feliz, como la mamá.

Me quedé colgada y enamorada… “de mi allá”.

Está bueno volver a enamorarse de una, es genial!






12.8.08

1.8.08

vacaciones!!!!!

el sábado 2 me voy con mi hija a unas bien esperadas y merecidas vacaciones, en una semanita volvemos, seguro que tendré miles de historias para contarles!!!!!

abraxos!!!





27.7.08

poesia adolescente

esto escribía hace exactamente 20 años!, jajaja es parte de mi primera novela, me dieron ganas de mostrarla!





Ahora soy un terrón de azúcar lista para disolverme en tu boca.

Lista...

Lista para meterme en tu piel,

Para inventar ahí otra historia.

Ahora te saboreo parte por parte.

Me deliro en tu pelvis,

Allí hago una fiesta.

Tu plexo me cosquillea

Con tus manos... modelamos,

Arcilla, otro cuerpo,

El mío.

Y tu sexo, me mira y me señala el lugar exacto...

El lugar donde empieza la vida, fusión de energía.

Se apoderan de los labios, húmedos, siento que van a hacer una gran misa,

Enmascarados detrás de tus ojos.

El vasto infierno aparece con sus manos de fuego

Queriendo tocar el último aliento de tu amada, que todavía guarda el aire.






19.7.08

Aprendizaje

No puedo no escribir el deseo, no puedo no desear besos y brazos.
El camina lento, yo siempre tengo algo que hacer, no puedo ser otra, soy esta y no me acostumbro. Y el momento que cuento se va y soy yo la que tengo que besarlo, pero lo muerdo porque quiero quedarme con un poco de su boca.
Solo veo sus ojos que me miran, pero nunca me ve, recuerdo el calor, pero hace frio en Munich y hace silencio, solo el timbre prolijo de alguna bici que pasa y la llovizna incesante que se mezcla con alguna lágrima que se me cae entre las palabras que intento decir, él no me oye porque el frío congela las palabras antes de que lleguen a sus oídos. Solo necesita meterse en mi cama, piensa que me alcanza, pero no, la satisfacción no es del cuerpo, ocupa un espacio mayor.
Y caminar esta ciudad duele en cada músculo como si fuera la primera vez, cada vez como si fuera la primera, pero no lo es. y llueven mensajes de texto que me recuerdan la comunicación. Quisiera no saber lo que ya sé para volver a creer, estoy triste de futuro y odio fumar.
Si fuera verano sería mas feliz, no tendría vergüenza, parece que ahora todo me da vergüenza, como a los 15, como si no hubiera aprendido nada.
Nos acostamos y hablo en presente y corro así con las palabras veloces. Me apuro y me desconcentro y la llovizna que no para.
El no me mira a mi, mira mi cuerpo y como nunca tengo pudor de sus ojos, hablo, quiero hablar.
La insatisfacción hecha cuerpo. No es sexual, besos y brazos, y me transformo en maquinaria de placer por un beso y brazo, que encima no me alcanza.
La diferencia de tiempo y espacio, mi boca, tu boca. Así no puedo dormir porque está tu cuerpo acá al lado, calor-frío.
¡No es sexo lo que quiero pelotudo!
Vos dormís y yo solo quiero llorar, ser otra persona.
Dejar de creer en las palabras, desnudarme en la llovizna helada para después si volver a sentir el calor, tal vez así.
Las palabras salen solas, como escupidas, y no me sale enhebrarlas en un cuento o relato coherente. Angustia.
Bailar y que me beses, beso brazo, beso, brazo y bailar rock and roll toda la noche, donde nadie nos conoce, y que me beses, que me comas a besos, eso podría hacerme feliz.
Mejor me duermo.Lo intento pero vienen las palabras a molestarme para que las escriba, solo ahí después de llenar el maldito cuaderno puedo tal vez descansar, sino una pasta y ya, chau, offline!
Vicio, droga, parche en el cuore, offline!
Durmiendo a mi lado, offline, sola.
¡Qué ciudad de mierda Munich!





8.7.08

nota del editor

las dos entradas anteriores formarán un cuento nuevo, más adelante les muestro lo que queda, iré posteando borradores, y después el cuento terminado, me divierte!

comienzo del aprendizaje

Lo sé. Siempre lo sé. Hay un momento en que lo siento, y se siente tan fuerte que no puedo no darme cuenta, entonces lo escribo.
Cómo sé lo que siente él?
Cómo sé lo que siente ella?
Ellas llevan algo de mi, pero solo algo, cosas de otras. Las mujeres nos parecemos, no solo genéticamente, también en la forma de sentir.
Digo, pienso. La naturaleza nos hizo para procrear, para la elección del mejor macho para padre de nuestras crías, a los hombres para perpetuar la especie, desparramar la mayor cantidad de semen en varias hembras y así asegurarse la continuidad.
Cuando nos hacemos las vivas tratando de ponernos en el mismo lugar que ellos siempre sale mal, porque sentimos diferente.
Solo con eso podría explicar infinidad de cuernos y llantos femeninos e historias de desencuentros y tantos “nos hablamos”.
Algunos pueden creer que es una crítica a los hombres, pero en realidad es una defensa.
Así se entiende, las mujeres buscamos formas de poder entenderlos, constantemente, con esta teoría me conformo casi siempre.
Las mujeres soy yo, siempre soy yo, estoy en todas las mujeres.
Y bueno, soy la que escribe y así se me canta.
Y este torbellino al que estuve siempre subida, como si fuera la calesita, a veces para y cambia la música y otras veces me saco la sortija, pero nunca me bajo.
Y me pierdo, porque hay que perderse y encontrar lo nuevo.





24.6.08

apenas un aprendizaje

yo te banco, te rebanco pendejo, vos aprendé.
aprendeme si te sirve, si te gusta, pero no me gusta enseñar, la docencia no es lo mío.
podés aprender, tenés todo el tiempo que quieras, a mi no me importa, usalo como quieras.
me gusta que pierdas el tiempo aprendiendo-me sirve.
acá, perdelo acá conmigo, entre mis piernas, si te gusta...
yo te entiendo, siempre entiendo y lo que no entiendo es porque no me interesa.
vos copate si te gusta, sino, no porque entonces a mi tampoco me va a gustar.
confío en vos, sos bueno en eso...
para lo único que sirve el tiempo es para aprender algo.
dopamina, no corras, que me gusta...
apenas un aprendizaje.
educación física.
y si me rio es porque estoy feliz.






10.6.08

lo bueno de escribir es que soy tan sensible que a veces hasta percibo otros mundos...

lo malo de escribir es que soy tan sensible que hasta percibo otros mundos...

23.5.08

AMSTERDAM (final)

Nadie habla Español en la cafetería, eso es bueno, hablar en otro idioma es suficiente, es como ser otra persona, el tono de la voz es otro, la musicalidad de las palabras es otra y ella es otra en Inglés, empezando porque la llaman Laisa.

Poder hablar en otro idioma, poder comunicarse con gente de otra lengua. Siempre le estará agradecida a su madre que la haya mandado a aprender Inglés desde antes de la escuela primaria, mientras jugaba, se disfrazaba y se divertía, ya hablaba en otro idioma, era como actuar en una película. Más tarde, ya adolescente odió tener que estudiar, pero hoy puede hablar con cualquiera, no siempre hay alguien que hable Español, pero Inglés en cualquier parte del mundo se habla.

Al tiempo que dibuja sinsentidos en una servilleta formula la teoría del lenguaje, mientras desayuna tostadas francesas y café en el salón. Piensa que las palabras son otras en otro idioma, que a pesar de que el significado sea el mismo, al tener otras letras, otra entonación, como suenan diferente, son otra cosa. No es lo mismo decir te amo que decir Y love you, aunque tenga el mismo significado no se siente de la misma manera. Y así, de esa forma todo es otra cosa en un idioma diferente, aunque uno lo entienda, al escucharlo, al decirlo inmediatamente se transforma en una persona distinta.

Lisa se siente otra persona solamente con comunicarse en Inglés. Mágicamente le produce placer hablar de su vida con otros, porque a pesar de contar quizás lo mismo que contaría en Español, en Inglés es otra vida la que cuenta, a ella misma le parece otra vida, los sueños son otros, hasta las esperanzas.

Conoce a Jane, que lleva como otros, un aro en la nariz, es gorda de cabello castaño claro y muy seductora. Habla en un Inglés australiano que a Lisa le cuesta bastante entender, al principio, cuando no entiende vuelve a preguntar, pero después encuentra que también es divertido no entender y seguir la conversación, de repente, uno se encuentra en callejones sin salida, como jugar al ajedrez. Bennet, negro hermoso del Congo belga que habla en francés y está escribiendo un libro, también vive en el albergue, trabaja en la cocina a cambio del alojamiento y la comida.

Liz es bailarina de Nueva York, vino a probar suerte en Amsterdam, a tratar de vivir otra vida, lejos de un novio muy adicto, que según sus propias palabras le arruinó la primera parte, es alargada como todas las bailarinas, se viste parecido a Lisa y se entienden bastante bien. Tal vez porque ella también sabe lo que significa vivir con un novio adicto, y aunque casi ni hablen de eso tienen algo en común.

Hay mucha gente de diferentes lugares, la mayoría solo se quedan dos dias, tiempo suficiente para ver la ciudad, pero estos personajes que encuentra Lisa son personajes casi estables, y en un par de días ella también pasa a integrar la lista de los estables. Conoce a Gazmend, de Yugoslavia pero ciudadano holandés gracias a un frustrado matrimonio.

Gazmend juega al ajedrez con James en el patio del albergue en una soleada mañana de sábado, Lisa mira y quisiera jugar, en Español le da vergüenza, pero en Inglés se atreve a todo y desafía con su sonrisa al yugoslavo, que también acepta con su sonrisa y le gana en pocas jugadas. Gazmend habla Holandés y bastante Inglés, aunque menos que ella, la invita a pasear por la ciudad y eligen Lindsplein para tomar una cerveza, se ríen mucho. Es mucho más fácil comunicarse con Gazmend porque tiene poco vocabulario, hasta parece una persona simple, solo debido a la cantidad de palabras que tiene a su disposición. A pesar de tener más palabras, para Lisa tampoco es su lengua natal.

Se dibuja con movimientos en el aire la comunicación, flota. Las palabras pierden el valor, son los gestos, los movimientos, las miradas los que llevan impresos los deseos y las necesidades. Su diario de viaje lo describe como Tom Cruise pero con la nariz rota, el diario se convierte en su conexión con lo real, con el pasado y con el futuro.

El presente sale al escenario en otro idioma y no puede detenerlo para preguntarse. Lo cotidiano no tiene traducción y la mece en la felicidad que se le apareció tan rápido sin darse cuenta, ser otra persona. Ser Laisa.

Cuanto hace que está en esta ciudad? Si parece que nunca hubiera pertenecido a otra... Si parece que Jane, Bennet, Liz, Gazmend, James, Terry... son su familia, si viven con ella, si desayunan juntos. Si ya conoce Amsterdam como la palma de su mano y es capaz de dar indicaciones a los turistas para llegar a los sitios deseados.

Andrés el dueño de su dolor al llegar, parece ya ser parte de un sueño.

El plano de la ciudad es circular, la ciudad es circular. Al igual que sus pensamientos, una serie de círculos concéntricos divididos por canales, salpicados por cientos de pequeños puentes, y conectados unos con otros de forma interminable, por lo cual uno no puede simplemente seguir una calle como en otras ciudades. Para ir a un lugar determinado, primero hay que saber exactamente cómo se llega allí.

Lisa siempre tuvo el mapa en su mochila, pero no necesitó verlo. Era el mapa de sus pensamientos, concéntrico, la red de caminos que dibujó en su cerebro el día que llegó, sus pensamientos dibujaban el trayecto, compuesto ni más ni menos que por los pasos que había seguido.

Escribe en su diario:

-Amsterdam es circular como yo. Estoy de novia con Gazmend, lo amo, leo “La invención de la soledad” de Paul Auster, que habla de cómo llegó a perderse en esta ciudad. Perdí a Andrés, perdí a Lisa.

Soy feliz. Estoy perdida -.

18.5.08

AMSTERDAM (Cuento)

Lisa golpeada por palabras, arañada por insultos... viva.

Desorientada baja del tren que ya la separó al menos algunos kilómetros de él, ve cómo se mueve la gente a su alrededor, la velocidad de los que saben adónde ir.

Camina por una ciudad sin rumbo, va por una calle, gira caprichosamente por otra, se detiene a admirar la cornisa de un edificio, se agacha a examinar una mancha de alquitrán en la vereda que le recuerda a cierto cuadro de él. Mira la cara de la gente intentando imaginar su vida interior, entra en un restaurante barato para sacarse el gusto amargo de la boca. Sale y continúa su camino. Nada parece distraerla del pensamiento. . .

La mochila parece que ya no pesara, es una parte mas de su cuerpo, canta canciones de los Beatles y camina. La idea que la persigue es rara, ¿cómo se puede pasar meses sintiendo que ama a alguien que no conoce? Le duele el cuerpo de amor. Frío en los ojos de tantas lágrimas. Lo mas difícil no es tratar de ser otra, sino no saber quién es ella en realidad. Diferenciar su deseo.

Camina, parece que no va a ninguna parte, busca una forma de matar el tiempo, solo el cansancio va a decirle cuándo detenerse.

Pero así como un paso lleva inevitablemente a otro, un pensamiento sigue al anterior, y en el caso de que genere mas de uno, será necesario no sólo seguir al primero hasta su conclusión, sino volver atrás, a la posición inicial, para seguir el hilo del segundo hasta su conclusión, y así sucesivamente.

Lo que en realidad hace cuando camina es pensar de tal modo que sus pensamientos dibujan un trayecto, compuesto ni mas ni menos que por los pasos que siguió. Y se esfuman los recuerdos porque así se relaja el cerebro, con absurdos que no comprometen sus sentimientos.

Su cansancio finalmente la detiene frente a un albergue, Eben Hazer, en donde después de los trámites formales descansa sus huesos mientras toma café con leche, alrededor hay gente de todos los sitios posibles. Por fin siente su cuerpo transpirado, su pelo sucio. Estas sensaciones le darán algo que hacer durante la siguiente hora. Se encamina hacia los dormitorios, encuentra su cama, encuentra el baño, la tarea del aseo la conecta otra vez con lo real, después de haber caminado durante horas no hay nada mejor que dormir. No es tan simple detener los pensamientos. Le duele el cuerpo pero las imágenes la atormentan, la abrazan y es imposible escapar de esos brazos, el corazón late agitado y siente que todos los cuerpos que duermen en la habitación le susurran sus sueños al oído.

Se levanta y mete la cabeza abajo del agua fría, el agua se lleva los susurros, se van por el orificio del lavabo, puede verlos en colores. Más tarde después de fumar el último cigarrillo, vuelve a acostarse. Sueña con “Las ruinas circulares” de Borges.

El día soleado la despierta con esperanza, salir a caminar, a ver gente, a conocer lugares.


continuará...

1.5.08

querido diario:


Hoy escribo otra vez en mi diario, después de mucho tiempo.

Hace bastante ya que la única persona que me banca algún llanto es mi hija.

Soy yo con Abril, me conoce de verdad.

Ella soy yo empezando de nuevo… es mi segunda oportunidad.

Quiere mi amor, me lo demanda todo el tiempo, me pide a su lado, me ama y me quiere cerca, trato de liberarla pero parece que no quiere. Es una tarea que duele, porque sé que cuando lo haga no va a volver a quererme tanto, no seré más importante, pero quiero que sea libre aunque duela.

Me da miedo que viva en esta ciudad, me asusta. A mi que nada me daba miedo, la valiente Lexi, ahora teme por su cachorra… y si, voy cambiando, adaptando mi forma a la suya, acomodando mis tiempos a los de ella, con dos trabajos.

A veces le enseño cosas, sin decirlas, creo enseñarle muy bien que no soy perfecta, a reírse de ella como a veces hago yo conmigo, a no avergonzarse de la emoción, porque creo que eso la hace libre.

Suena egoísta pensar que los hijos son nuestra segunda oportunidad, pero es un sentimiento tan primitivo.

La veo y soy yo otra vez, más libre, más feliz, más linda.

Me cuida, me pide que no fume, le rasco la espalda y la emocionan Los Beatles como a mi.

La valentía no se la contagia, prefiere seguir teniendo algunos miedos para seguir siendo chiquita.

Le enseño que a veces alivia llorar, porque algunas cosas no las podemos cambiar y otras sí.

Odia que le regale libros, pero de a poco los lee.

Cuando le regalé el primer diario le dije que podía escribir lo que quisiera, que jamás lo leería como hacía mi mamá con el mío, pero que ella tampoco leería el mío, lo prometimos y lo cumplimos.

Cada día voy aprendiendo a ser madre, aunque cuando me reciba, será libre y no me servirá para nada.

Abril, los diarios íntimos no se leen… hasta que, como hoy, algunos se transforman en blogs.